✍️ Eugenio Hernández Sasso
La seguridad pública rara vez es resultado de esfuerzos aislados, se logra cuando una autoridad municipal comprende que los desafíos en esta materia requieren coordinación, estrategia y trabajo conjunto con los distintos niveles de gobierno.
Esa parece ser la ruta que ha seguido el municipio de Villaflores bajo la administración de la alcaldesa Valeria Rosales Sarmiento y que, sin temor a equivocarnos, le dará el beneficio de la población para permanecer otro trienio.
Sin lugar a dudas, uno de los principales reclamos de los ciudadanos en cualquier región del país es poder vivir en paz, transitar libremente por las carreteras y desarrollar sus actividades productivas sin el temor constante a ser víctimas de algún delito.
En la Frailesca, durante años, ese anhelo se vio afectado por diversos factores que alteraron la tranquilidad de las familias. Hoy empieza a florecer el desarrollo nuevamente.
Basta recordar que durante el trienio anterior la región enfrentó momentos complejos derivados de la presencia de grupos delictivos y de disputas que generaban terror entre la población.
Los bloqueos carreteros se volvieron frecuentes, los enfrentamientos provocaban desconfianza y la movilidad en algunos puntos se convirtió en una preocupación constante para quienes debían trasladarse por motivos de trabajo, estudio o actividades comerciales.
A ello se sumaban delitos como el abigeato, que golpeaba directamente a los productores ganaderos, además de robos y otros hechos vinculados a la delincuencia organizada que afectaban la percepción de seguridad en una de las regiones más importantes de Chiapas.
Hoy el panorama parece distinto. La presencia de operativos coordinados entre autoridades federales, estatales y municipales ha contribuido a generar condiciones más favorables para la población.
Más allá de las cifras oficiales, existe un indicador que suele ser determinante, la percepción ciudadana.
Cuando los habitantes comienzan a sentir confianza para circular por las carreteras a cualquier hora del día o de la noche, cuando los comerciantes realizan sus actividades sin temor a ser tarifados y las familias recuperan espacios públicos, se envía una señal clara de que las estrategias implementadas están teniendo efectos positivos.
Precisamente en ese contexto se enmarca el operativo realizado recientemente en Villaflores, donde participaron la Fiscalía de Distrito Frailesca, la Secretaría de Seguridad del Pueblo y la Policía Municipal.
Las acciones consistieron en la instalación de puntos de revisión vehicular en distintas zonas del municipio con el propósito de verificar el cumplimiento de las disposiciones legales y prevenir la comisión de delitos.
Durante los operativos fueron inspeccionados vehículos particulares y motocicletas. En varios casos se detectaron polarizados irregulares que impedían observar el interior de las unidades, por lo que fueron retirados conforme a la normatividad vigente.
Asimismo, se revisó la documentación de motocicletas, así como aspectos relacionados con escapes modificados que generan contaminación auditiva y la utilización de casco de seguridad por parte de los conductores.
Algunos sectores suelen cuestionar este tipo de medidas, considerándolas simples acciones administrativas, sin embargo, detrás de ellas existe una lógica preventiva que ha demostrado ser útil en distintos lugares del país.
Los vehículos con polarizados excesivos dificultan la identificación de quienes viajan en su interior. Esto representa una limitación tanto para los cuerpos de seguridad como para posibles testigos o sistemas de videovigilancia.
La imposibilidad de observar el interior de una unidad puede facilitar la ocultación de armas o mercancías relacionadas con actividades delictivas.
Además, en caso de cometerse algún delito, la identificación de los responsables se vuelve más complicada.
De igual forma, las motocicletas han sido utilizadas en múltiples ocasiones para la comisión de diversos ejecuciones y robos debido a su facilidad de desplazamiento y rápida movilidad.
Por ello, verificar que circulen conforme a la ley también forma parte de una estrategia integral de prevención.
En ese sentido, resulta relevante reconocer la disposición de la alcaldesa Valeria Rosales para trabajar de manera coordinada con las autoridades estatales y federales.
La seguridad pública no puede construirse desde la confrontación institucional ni desde la indiferencia, requiere comunicación permanente, intercambio de información y objetivos comunes.
Mantener operativos preventivos, reforzar la presencia institucional y fomentar el cumplimiento de la ley son pasos indispensables para evitar que los problemas del pasado vuelvan a ganar terreno.
Sassón
Villaflores ha demostrado que cuando existe voluntad política para sumar esfuerzos, los resultados pueden percibirse en las calles, en las carreteras y en la vida diaria de la población.

