✍️ Eugenio Hernández Sasso
La gran mayoría de los cabildos en Chiapas tiene la vieja costumbre de decidir a puerta cerrada (como era común con Ángel Torres en Tuxtla). En muchos de los 124 ayuntamientos, las sesiones son prácticamente un misterio. Nadie sabe a dónde va a parar su dinero.
En ese contexto, la ciudadanía rara vez sabe qué acuerdos se tomaron, quién votó a favor o en contra, cómo se autorizaron las obras públicas o por qué se aprobaron determinados gastos (como era el caso de Ángel Torres en Tuxtla).
Es decir, el presupuesto es público, pero las decisiones hacia dónde va orientado el dinero suelen quedarse entre unos cuantos.
La reforma impulsada en el Congreso del Estado, la cual obliga a los ayuntamientos a realizar sesiones de Cabildo públicas y con transmisión en vivo, debe ser muy aplaudida por el pueblo sabio de Chiapas, pues tiene el propósito de fortalecer la transparencia y la rendición de cuentas.
Esto no debería como una obligación democrática, puesto que quien administra recursos públicos debe hacerlo bajo el escrutinio de quienes pagan impuestos y depositaron su confianza en las urnas (no en la opacidad como lo hacía Ángel Torres).
Obviamente, la transparencia no debería incomodar a los gobernantes honestos, sobre todo aquellos que se comprometieron a no robar, no mentir y no traicionar al pueblo.
La claridad incomoda a quienes prefieren que nadie haga preguntas, pero cuando las decisiones se toman frente a las cámaras, disminuye el margen para acuerdos oscuros, votaciones «planchadas» o asignaciones de recursos sin una explicación convincente. La luz pública suele ser el mejor antídoto contra la opacidad.
En un estado donde cada año se ejercen miles de millones de pesos a nivel municipal, resulta incomprensible que muchos ciudadanos desconozcan cómo se aprueban las obras, las compras o las modificaciones presupuestales.
Transmitir las sesiones de cabildo elevará el costo político de actuar en lo oscurito y las y los presidentes municipales sabrán que sus decisiones serán observadas por toda la comunidad.
Ahí no habrá cabida para no responder, por ejemplo, por qué se pagan 28 mdp por la deficiente recolección de basura en Tuxtla, si antes, cuando sí se levantaban los desechos de las calles costaba 14 mdp.
En estos tiempos, una transmisión por redes sociales no necesita grandes presupuestos, lo que realmente cuesta es ser transparente delante del pueblo.
Que las sesiones de Cabildo sean públicas y se transmitan en vivo significa mayor transparencia, representa rendición de cuentas, acceso a la información, participación ciudadana informada, fortalecimiento de la confianza institucional, combate a la opacidad y la corrupción, registro histórico, mayor cobertura mediática, impulso al gobierno abierto y evaluación del desempeño de los representantes populares.
Con esta nueva práctica, los alcaldes y las alcaldesas estarán sometidos a la observación de la ciudadanía y se sabrá quiénes participan en los debates, qué propuestas presentan, cómo votan y qué tan activos son en el ejercicio de sus responsabilidades o si nada más llegan a levantar el dedo para ganarse la paga.
En realidad, sería interesante que se cumpliera cabalmente el derecho a la información que garantiza el Artículo 6 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Si se habla de rendir cuentas al pueblo la mejor fórmula es que desde los cabildos se haga pública la forma en que se administra el erario.
Si las sesiones del Congreso del Estado son públicas y se transmiten en vivo a través de redes sociales, ¿de qué privilegio gozaban los alcaldes y las alcaldesas para no hacer lo propio? Además debe participar el pueblo en las transmisiones en vivo.
El que se oponga a hacerlo estará confesando con su actitud que algo turbio está haciendo en el Ayuntamiento y lo menos que quisiera sería que el pueblo, su pueblo, se diera cuenta de la clase de persona que llevaron al cargo de presidente municipal.
Sassón
Aclaro que esto no lleva dedicatoria a Ángel Torres Culebro, alcalde de Tuxtla Gutiérrez, solo es un ejemplo para ilustrar lo que podríamos saber si se hacen públicas y se transmiten en vivo todas las sesiones de Cabildo de los 124 municipios.

