✍️ Eugenio Hernández Sasso
Aunque el calendario electoral marca todavía distancia, en Tuxtla Gutiérrez la política ya dejó de ser un ejercicio de futuro para convertirse en una disputa del presente.
La antesala de 2027 se construye desde ahora, en territorio, en narrativa y, cada vez más, en una democracia que también se juega en lo virtual.
En el universo de Morena, al menos cinco nombres dominan la conversación pública, tres hombres y dos mujeres que, con distintos estilos, buscan posicionarse como la opción para la presidencia municipal. No son los únicos, pero sí los más visibles en esta etapa temprana.
Por el lado femenino destacan Marcela Castillo Atristain y María Mandiola Totoricagüena, ambas diputadas locales con trabajo activo en sus respectivos distritos locales uno y dos.
Marcela Castillo ha logrado construir una narrativa cercana a la ciudadanía, con ejercicios participativos como “La Tribuna es Tuya”, donde el espacio público se convierte en foro directo para las demandas sociales.
Su insistencia en temas como el rescate del río Sabinal, la participación juvenil y el respeto a los espacios de las mujeres, además de la defensa de los animales revela una estrategia clara de territorio, escucha y construcción colectiva.
María Mandiola, por su parte, se define desde el humanismo. Sus “Lunes de Parlamento Abierto” y recorridos en colonias muestran una apuesta por institucionalizar el diálogo ciudadano, en una lógica más estructurada pero igualmente cercana.
Ambas representan no solo perfiles políticos, sino también la posibilidad de que la alternancia de género, aún no obligatoria en este caso, se convierta en un criterio moral dentro del movimiento.
Del lado masculino, los nombres también pesan, por ejemplo, Jovani Salazar Ruiz aparece con fuerza desde su posición en la Agencia Digital Tecnológica, respaldado por su cercanía con el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar.
Su perfil apunta a una visión moderna de la administración pública, donde la tecnología y la eficiencia institucional pueden ser su principal carta, y su conocimiento del municipio no está en duda.
En contraste, Carlos Morales Vázquez trae consigo el peso de la experiencia, dado que su paso por la alcaldía, que le valió la reelección por su buen desempeño, lo coloca como un actor probado en el ejercicio del poder local.
La memoria administrativa puede jugar a su favor, y su exposición al juicio ciudadano sobre su gestión pasada lo aprueba.
Francisco Chacón, desde la Secretaría del Humanismo, se posiciona como operador político de alto nivel en la llamada Nueva ERA.
Su cercanía con las estructuras de gobierno lo convierte en un perfil competitivo, puesto que tiene a su cargo lo que antes era la Secretaría del Bienestar. Es decir, Paco Chacón erigido como súper secretario de esta administración es un competidor robusto.
¿Apostará Morena por un perfil masculino con experiencia y estructura, o por una candidatura femenina que encarne la deuda histórica con la participación de las mujeres y las juventudes?
La respuesta no está solo en las encuestas o en las relaciones políticas, sino en la narrativa que logre conectar con una ciudadanía cada vez más informada, crítica y digital que demanda capacidad y honestidad.
En Tuxtla, también hay que tomar en cuenta que la democracia ya no se construye únicamente en plazas públicas o recorridos territoriales, también se disputa en redes sociales y en percepción.
Además, se construye a través del arte de contar historias para transmitir un mensaje, conectando emocionalmente con la audiencia y generando un impacto duradero, técnica que manejan y entienden muy bien las juventudes.
Es decir, en ese terreno, quien logre combinar presencia real con conexión digital tendrá la ventaja.
El reloj avanza. El proceso arranca formalmente en enero de 2027, pero la carrera ya comenzó. Recordemos que, en política como en la vida, el que llega temprano suele llegar mejor preparado. Aquí, apresurar las cosas sí genera mejores resultados.
Sassón
Ejemplos hay varios, pero vamos a tomar el de una mujer, joven, que ha demostrado no solo capacidad, sino lo que le sigue para gobernar el municipio de Villaflores: Valeria Rosales Sarmiento.

